martes, 7 de agosto de 2007

Somos uno

Somos uno. Estamos conectados. Nos movemos al compás y respiramos al unísono. Si hasta nuestros pensamientos son iguales. Con sólo mirarnos ya sabemos que pasa. Tenemos las mismas ambiciones y los mismos anhelos. Somos uno.

Hoy, cuando iba en el metro se me ocurrió esto. Jamás me había sentido tan conectada con la gente. Todos conexos. Todos siendo uno. Tenía a dos personas delante, pegadas a mi, dos a cada lado; pegadas a mí. Dos personas atrás. Chocaba con ellas. Y así, los cuatro vagones repletos de un solo ser. Una sola masa.

Que lindo sentir que no necesitas afirmarte porque sabes que el de al lado te sostendrá si intentas caer, que si cae uno caemos todos, si se enferma uno, nos enfermamos todos, que respiramos un solo aire... una y otra y otra vez. Ese aire que ya pasó por uno y por otro y que ahora entra a tus pulmones y luego a los míos, y todo bien, porque somos uno. Todos pensando en lo mismo: No te muevas, no te caigas, que no me roben, que como cresta bajo, que como carajo hago un espacio para que el tipo que está al fondo salga junto con su enorme mochila, que por qué la guagua no se calla, por que no tengo auto, que voy atrasado, que el tipo de la esquina huele bastante mal.

En este mundo tan vertiginoso y solitario, en una sociedad que casa vez se siente más aislada y poco acogida, era necesario poder reencontrarse con las personas cara a cara, codo a espalda, mochila a costillas, pelo a boca.

Esto también sirve para eliminar trancas, si no te gusta ser tocado, perdiste, si no te gusta que te abracen, sobre todo si vas cerca de un pilar o una manilla, te acercas y al segundo aparecen tres o cuatro brazos rodeándote. Si eres un tanto escrupuloso, deberás aprender perder el asco.

Que horrible fue hoy andar en metro a las 8 de la mañana. Ya en Neptuno el metro se repletó. Se rumorea que se tramita un proyecto de ley para ponerle parrilla al metro, a ver si caben unos cuantos más. El plan B es sacarle todos los asientos, forrarlo en madera y dejar dos rendijas para el aire, para que nos sintamos europeos, de esos que iban a los campos de concentración y a las cámaras de gas eso sí… pero europeos al fin y al cabo, todo sea por lograr de aquí al 2010 Chile sea un país desarrollado.

Todo esto se me ocurrió cuando iba hoy a la u. Por un fugaz momento pensé que podía anotar mi ocurrencia para que no la olvidara… claro que iba en el metro… a las ocho de la mañana… así que sólo sonreí y luego seguí luchando por un poco de aire y continué observando con recelo cómo, aunque no cabía más gente, las personas seguían empujando para ver si cabían y yo me alejaba cada vez más de la salida del vagón.


Qué ganas tenía de escribir!!!!

Saludos.
Beso.





No hay comentarios: